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Perú: Keiko Fujimori celebra su victoria sobre el ‘enemigo’ de izquierda

Perú: Keiko Fujimori celebra su victoria sobre el ‘enemigo’ de izquierda

Es la candidata mejor posicionada, pero habrá segunda vuelta. Por problemas en la distribución de los materiales electorales, 63 mil personas votarán este lunes.

La presidenciable Keiko Fujimori celebró el lunes los resultados de sondeos y estimaciones preliminares de las elecciones del Perú, que la dan como favorita para un balotaje en junio sobre el “enemigo” de izquierda.

El escrutinio oficial avanzaba este lunes a cuentagotas en unos comicios marcados por cuestionamientos a la autoridad electoral por demoras e incidentes que llevaron a ampliar las votaciones hasta el lunes en una nueva jornada de 7 de la mañana a 6 de la tarde, hora local (las 9 y las 20, en Argentina)

“Los resultados (…) son una señal muy positiva para nuestro país, porque (…) el enemigo es la izquierda”, dijo la hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) en un corto discurso.

Sin un rival confirmado, el segundo cupo del balotaje se juega entre un puñado de candidatos, donde el ultraconservador Rafael López Aliaga aparece con grandes posibilidades.

De acuerdo con el cómputo de votos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori recibe 1.605.510 votos en la última actualización, que representa el 16,9 % de un total de 51,6 % de actas contabilizadas por este órgano electoral.

A su vez, el exalcalde de Lima tiene 1.398.667 votos válidos, que significa el 14,7 % del escrutinio, y que lo habilita para una segunda ronda.

Según los sondeos el tercer y cuarto lugar lo completan el socialdemócrata Jorge Nieto, que no se descarta que alcance a López Aliaga, y el empresario centrista Ricardo Belmont.

El próximo presidente tendrá el desafío de enfrentar un pico de criminalidad y la inestabilidad política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en la última década.

“Que acabe todo eso. Estamos viviendo en un país del narcotráfico (…) con la delincuencia rebasados”, dijo Elena Flores, una comerciante de 50 años en el centro de Lima.

“Da mucha indignación que a estas alturas del siglo XXI estén ocurriendo estas cosas aquí en el Perú. Cada día es peor”, dijo Martha Tumba, de 81 años, mientras protestaba frente a la autoridad electoral.

Durante la jornada se registraron extensas filas en algunos puntos de votación de Lima bajo el calor y la humedad. Los candidatos se sumaron al rechazo.

“Es un fraude electoral gravísimo y vamos a convocar justamente a una protesta ciudadana”, dijo más temprano López Aliaga.

Cuando aún no se habían cerrado las votaciones, policías anticorrupción y fiscales irrumpieron en la sede electoral y en la empresa encargada de repartir materiales electorales para recabar información de los incidentes.

Periodistas de la AFP constataron la presencia de uniformados al interior y en los alrededores del organismo.

En la noche decenas de personas gritaban “fraude, fraude” en una protesta frente a la máxima autoridad electoral.

Varios candidatos apuestan por medidas radicales como tribunales anónimos para juzgar criminales, cárceles rodeadas de serpientes, premios por matar criminales o retirar al país de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Todo está pésimo. La delincuencia nos dominó y prácticamente ya acabó con nosotros”, dijo Raúl Cabana, obrero de 45 años.

Perú ha tenido ocho presidentes desde 2016, la mitad de ellos destituidos por un parlamento que concentra el rechazo de la población.

En una entrevista con la AFP en vísperas de la elección, Fujimori prometió expulsar migrantes irregulares, atraer inversiones estadounidenses y sumarse al bloque de gobiernos de derecha de la región que crece con el apoyo de Donald Trump.

Los electores se enfrentaron a una papeleta de 44 centímetros de largo, en la que marcaron además por primera vez desde 1990 diputados y senadores, pues el país restablecerá en julio un parlamento bicameral.

Más del 90% de los peruanos tienen “poca” o “ninguna confianza” en su gobierno y su parlamento, la cifra más alta de América Latina, según la encuesta regional Latinobarómetro.

Pero pese a sus problemas, Perú destaca como una de las economías más estables de la región, con la inflación más baja y boyantes exportaciones mineras.